Cómo reparar una cazadora vaquera rota

Hoy voy a contaros como he arreglado una cazadora vaquera a la que previamente le había hecho tie-dye

Tie-Dye es el nombre que se le dio en los años sesenta a una serie de técnicas y procesos de teñido. Estas consisten en doblar, anudar o torcer de distintas maneras una prenda antes de teñirla para generar líneas y patrones.

Últimamente me ha dado por hacer tie-dye y recuperar prendas vintage o antiguas. Estas prendas aunque están nuevas (o casi nuevas) las customizo ya que no me transmiten nada y así si les puedo dar un nuevo uso.

Una de esas prendas es una cazadora vaquera que le he hecho tie-dye y me ha encantado como ha quedado el color. La mala suerte es que después de todo el trabajo en el canesú de la parte de detrás ha salido un pequeño roto. Claro, no he querido deshacerme de la prenda así sin más (aunque hubiera sido lo más rápido y fácil). Tirar una cosa así sin más no puedo, prefiero repararla incluso si es difícil; si hace falta repito el proceso hasta que me sale y si no lo consigo, hasta que no encuentro otra idea para repararlo no paro.

Pongo fotos de la parte trasera de la chaqueta y el roto.

Primera idea

Para reparar el roto lo que se me ha ocurrido es ir a mis cajas de puntillas de hilo de algodón heredadas y coger una que he considerado que era la que mejor para tapar el roto en el canesú (parte trasera de la cazadora) .

Una vez tenía mi puntilla de hilo ancha no me convencía su color beige, entonces se me ha ocurrido teñirla de amarillo cómo la cazadora para así darle una unión cromática con la cazadora. Una vez hecho todo el trabajo de tinte tampoco me ha convencido al 100%. Al final, he tenido una segunda idea, esas que van surgiendo durante el proceso, y me he decidido por utilizar un trozo de vaquero reciclado en vez de la puntilla.

Proceso de reparación

Todo lo que he necesitado ha sido un camal de vaquero reciclado y una hoja de seda también reciclada de mi antigua tienda de puericultura.

Primero he sacado el patrón con la hoja de seda y tiza azul. Después enganchando el patrón al camal vaquero con agujas para evitar que se mueva, he cortado el retal vaquero que necesitaba pero no milimétricamente por el borde (raya azul que había trazado), si no que he dejado un centímetro a cada lado para poder deshilachar una vez el retal vaquero esté cosido a la cazadora. Después he situado el patrón + el retal en el canesú y con las mismas agujas que unen el patrón y la tela vaquera lo he sujetado todo. Por último he quitado el papel de seda y con la máquina de coser he pasado un pespunte por dentro.

Tengo que decir que el canesú roto lo he recortado previamente dejando un agujero en toda la parte que formaba el canesú original (sexta foto de la galeria).

Con las fotos os resultará todo más fácil e intuitivo.

Sin pensarlo he conseguido mi propósito, salvar la cazadora y además sin invertir ni un euro. Lo más fácil hubiera sido ir a comprar algo enseguida (parches, etc) pero la idea en reciclandoenelatico es reciclar lo máximo posible (como el nombre lo dice).

Cambios extras

Como extra, decir que al final he gastado otro retal de vaquero más oscuro que el de la foto. Tercer cambio de idea que tengo; veis cómo voy cambiando de manera de pensar, pues así son estos trabajos manuales, las cosas van saliendo en el camino.

El trozo de vaquero claro estaba muy desgastado y no me ha cuajado. El trozo que al final he utilizado la verdad es que tampoco me ha parecido ideal, al tener un color tan oscuro me parecía que le daba demasiado contraste al color de la cazadora. Entonces como solución, le he pintado a mano y plantilla una frase que me ha parecido bonita para que así no tuviera tanta presencia el color del vaquero. ¡Cuarta idea y funciona!

Estos trabajos son así, empiezas pensando en una cosa y acabas en otra, a mi personalmente me ejercitan mucho la cabeza, tanto si me sale mal y tengo que dar vueltas para buscar soluciones, como si me va saliendo todo a la primera.

Espero que os guste el resultado.

Better Things are coming

Para muchos el tie-dye es un símbolo de esperanza y libertad heredado del movimiento hippy que en nuestro tiempo mantiene intactos los valores que representaba. No es de extrañar que con todo lo que está pasando en el mundo se haya vuelto a poner de moda.

En el próximo post os explicaré como hago el tie-dye y qué material se necesita. El tie-dye también es muy creativo y te despeja mucho la cabeza de otras cosas. A mi personalmente me engancha sólo por ver los resultados que siempre son distintos.

«Provoca un acabado inesperado e incierto, como los tiempos actuales»

Hasta el próximo post!

Conchi.

El autor

Conchi.

Apasionada por los animales, la naturaleza, los rastros y las cosas viejas que nos enseñan historias pasadas. Enamorada de la restauración, coleccionista nata y amante de todo lo que tenga que ver con la creatividad.

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